PRIORIDADES PASTORALES 2017/18

La Diócesis de Málaga ha hecho públicas las Prioridades Pastorales para este curso, que continúan la tarea pastoral de años precedentes: llevar a la práctica la Evangelii gaudium en nuestras parroquias y seguir avanzando en el acompañamiento a las familias y a los jóvenes con inquietud vocacional.

Con ello se anima a todos los católicos de la Diócesis a unirnos en torno a estas Prioridades para que,  en comunión con nuestro Obispo,  sigamos anunciando a Cristo con todas nuestras fuerzas, firmeza y valentía.  Como no podía ser de otra forma, todas las actividades parroquiales, y la vida de la parroquia en sí, estarán impregnadas de estas directrices, como un empeño común ampliamente meditado, vivido, celebrado y compartido.

  • Primera prioridad: «Acometer en las parroquias la “transformación misionera” propuesta en Evangelii gaudium»

Desde el año 2014, se viene profundizando en diversos aspectos de este documento y poniendo en práctica sus enseñanzas magisteriales. En esta ocasión, se pone a la parroquia en el centro de la reflexión. La parroquia está llamada a ser centro de vida, lugar desde donde se irradia la pastoral, donde se desarrolla la vida sacramental y el resultado de la misma, desde la Iniciación Cristiana hasta las exequias. La clave es ser parroquia en salida, pero también lugar de encuentro, desde el primer anuncio. Es algo que tenemos que recuperar, porque hemos podido olvidarlo en ocasiones.

  • Segunda prioridad: «Renovar la pastoral familiar a la luz de Amoris laetitia, y promover el acompañamiento»

La Diócesis quiere renovar la pastoral familiar en conformidad a la doctrina de la Iglesia, con el impulso renovado de la exhortación apostólica Amoris laetitia. Eso se manifiesta en el «acompañamiento de la comunidad parroquial a quienes van a realizar su vocación al matrimonio». Eso implica una necesaria renovación de las catequesis de preparación al matrimonio, insistir en la formación de los catequistas y en la acogida e inserción de estos matrimonios en las comunidades. Se contempla así a la familia en una visión mucho más amplia y permanente en el tiempo, no sólo centrada en las personas que van a contraer matrimonio, sino en la institución familiar en su conjunto y como parte fundamental de la comunidad cristiana, desde el bautismo hasta las exequias de todos y cada uno de sus integrantes. Se incide también en la atención a las situaciones complejas, con referencia a la Mitis Iudex Dominus Iesus sobre la renovación procesal de los casos de nulidad matrimonial y al acompañamiento a matrimonios en crisis.

  • Tercera prioridad: «Seguir impulsando la pastoral vocacional»

La tarea de animar a los jóvenes a discernir su vocación y acompañarlos en su llamada al sacerdocio, a la vida consagrada y al matrimonio, siempre ha sido una prioridad en la Iglesia, y más aún en la Diócesis de Málaga. La reciente canonización de Don Manuel González ha supuesto un impulso para continuar sembrando en los jóvenes la semilla de la pregunta “¿qué quiere Dios de mí?”. Debemos seguir trabajando esta etapa evangelizadora del don de la vocación, y apoyar el discernimiento de los jóvenes con todos los medios a nuestro alcance, siendo creativos y buenos acompañantes de quienes han descubierto la llamada de Dios y quieren ponerlo en el centro de su vida.

Esta entrada fue publicada en Familia, Noticias. Guarda el enlace permanente.