CAICARA: Misioneros en la frontera

IMG-20170220-WA0006Este domingo, 30 de abril, la Diócesis de Málaga dedica la jornada a dar a conocer la Misión que sostiene en Venezuela, concretamente en la zona conocida como Caicara del Orinoco. Un día para rezar por estos hermanos nuestros y para contribuir económicamente con la labor que allí realiza la Iglesia de Málaga. En la actualidad, son tres los sacerdotes malagueños que desempeñan en Venezuela su ministerio: Manuel Lozano, Juan Manuel Barreiro y, desde hace dos meses, Antonio Collado, en la que es ya su tercera estancia misionera en Caicara.

Atienden un territorio equivalente a la mitad de Andalucía. En moto, todoterreno, canoa o avioneta, el Evangelio se abre paso en medio de la selva para atender las necesidades espirituales y materiales de miles de hermanos nuestros.

20170430_014139D.Antonio Collado es la tercera vez, en sus 30 años como sacerdote, que  deja su encargo pastoral en Málaga y marcha a Caicara del Orinoco a gastar su vida al servicio del Evangelio en aquellos lugares remotos. «Ya llevaba mucho tiempo soñando con volver y casi un año preparándolo –señala–. Hay que acostumbrarse al calor y al ambiente pero el cambio ha sido muy bueno. Se han alegrado muchísimo de verme. Se valora mucho la presencia de los malagueños aquí porque conocen el esfuerzo personal que hacemos y el esfuerzo que hace la Diócesis de Málaga para mantener aquí tres sacerdotes porque ellos saben que también allí (en Málaga) tenemos escasez de vocaciones». Muchas cosas han cambiado desde la última vez que estuvo en Venezuela: «El país está muy deprimido a nivel económico y a nivel social. Me sorprendió que muchas carreteras están completamente vacías. En Caicara, por la inseguridad que hay, se han tenido que adelantar las misas de la tarde y se nota la disminución del número de fieles porque muchos no se atreven a salir a la calle».

En cuanto a la carestía económica, D. Antonio resalta el optimismo de este pueblo: «esta crisis les ha hecho ser más solidarios todavía. Le preguntaba el otro día a una familia de cinco hermanas: «¿cómo os apañáis?»; y decían: «no pasa nada. Cada uno aporta lo que tiene y todos en la familia –que son muchísimos– comemos juntos». Es un testimonio de cómo las familias se ayudan, se apoyan…». Con vistas a la colecta de este domingo en las parroquias, hay que recordar que la subida de precios en Venezuela está siendo brutal y, que según el FMI, los precios subirán un 17.700% en dos años. Por eso, el misionero insiste: «nosotros dependemos directamente de la colecta que hoy se hace en la diócesis de Málaga para todo lo que aquí se hace. Ahora, especialmente, hay que apelar a la generosidad de los malagueños».

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