Para rezar…

Aquí encontrarás algunos textos para meditar.

Además, si pulsas AQUÍ , encontraras una oración propia para cada día del año…

 

NO PASARÁ TU PALABRA

Pasan los días y los años;
se enreda la historia, y se llena de nombres,
de rostros, de gestos.
Se suceden los llantos y las risas.
Se arrugan los rostros y las manos.
Se llena de nieve el cabello.

Hay heridas que al fin cicatrizan.
Pasan palabras que se olvidan,
canciones  que mueren,
versos  que nadie recita más.
Pasa la vida, sólo una.

Pero tu palabra permanece.
Permanece el amor, como fuerza poderosa.
Permanece cada caricia que humaniza el mundo;
cada acto de perdón, y cada fiesta sin excluidos.

Permanece la bienaventuranza como una forma de ser,
y el prójimo, y el abrazo al hijo ausente que regresa.

Tu palabra no pasa. Nunca

José Mª Rodríguez Olaizola, sj

 PAN

Pan para saciar el hambre de todos.

Amasado despacio,
cocido en el horno
de la verdad hiriente,
del amor auténtico,
del gesto delicado.

Pan partido,
multiplicado al romperse,
llegando a más manos,
a más bocas,
a más pueblos,
a más historias.

Pan bueno,
vida para quien yace en las cunetas,
y para quien dormita ahíto de otros manjares,
si acaso tu aroma despierta en él la nostalgia de lo cierto.

Pan cercano,
en la casa que acoge a quien quiera compartir
un relato, un proyecto, una promesa.

Pan vivo,
cuerpo de Dios,
alianza inmortal,
que no falte en todas las mesas.

José María Rodríguez Olaizola, sj

Dónde está tu luz

Dame, Señor, tu mano guiadora.
Dime dónde la luz del sol se esconde.
Dónde la vida verdadera.
Dónde la verdadera muerte redentora.

Que estoy ciego, Señor, que quiero ahora saber.
Anda Señor, anda, responde de una vez para siempre.
Dime dónde se halla tu luz que dicen cegadora.
Dame, Señor, tu mano.
Dame el viento que arrastra a Ti a los hombres desvalidos.
O dime dónde está, para buscarlo.

Que estoy ciego, Señor.
Que ya no siento la luz sobre mis ojos ateridos
y ya no tengo Dios para adorarlo.


Nada te turbe

Nada te turbe,
nada te espante
todo se pasa,
Dios no se muda,
la paciencia todo lo alcanza,
quien a Dios tiene
nada le falta
sólo Dios basta.

                                                      Teresa de Jesús